Saltar al contenido

¿Qué es la sinastría?

Por

Dos cartas astrales dibujadas en papel translúcido, una sobre la otra, sostenidas a contraluz por dos personas

La sinastría es la técnica astrológica que compara las cartas natales de dos personas para estudiar cómo se relacionan. Se pone una carta sobre la otra y se mira qué planetas de cada uno tocan los planetas y las casas del otro, y de ahí sale dónde hay afinidad, dónde hay tensión y qué temas se activan entre los dos. Se usa sobre todo en parejas, y sirve igual para socios, familia y amistades.

Cómo se hace una sinastría de parejas

Imagina dos mapas del mismo territorio, dibujados a la misma escala y cada uno en papel con transparencia. Si pones uno sobre el otro y los miras a contraluz, ves enseguida dónde coinciden los caminos y dónde se cruzan. Una sinastría hace eso mismo con dos cartas natales.

La idea es antigua. William Lilly, en el tercer libro de su Christian Astrology, publicado en 1647, dedica un capítulo al amor y la concordia entre los esposos, y allí da la instrucción sin rodeos, «Compara las cartas de la esposa y el nativo». Enseguida añade que si el Sol de uno cae sobre la Luna del otro, eso es «un muy buen signo de unidad y concordia». Pocos años después, Jean-Baptiste Morin de Villefranche explicó el porqué en el libro XXI de su Astrologia Gallica, de 1661. Para Morin, lo que dos personas viven juntas sale de una combinación de las dos cartas, y por eso hay que compararlas en lugar de juzgar la relación desde una sola.

En la tradición clásica con la que yo trabajo, el estudio va en diferentes pasos.

Primero se revisa cada carta por separado. Antes de comparar hay que saber cómo vive los vínculos cada persona, y eso lo muestran su casa 7, que significa, entre otros, la pareja, los socios y los contratos, el planeta que rige esa casa, la Luna, Venus y Marte.

Después se superponen las cartas. Se observa en qué casas de la segunda persona caen los planetas de la primera, y también al revés, porque la lectura cambia según quién mire a quién. Ejemplo (hipotético), si el Júpiter de una persona cae en la casa del dinero de la otra, el tema que se activa entre los dos es distinto al que se activaría si cayera en la casa de los hijos.

Luego vienen los aspectos entre las dos cartas, es decir, los ángulos que forman los planetas de uno con los del otro. Recordemos que los trígonos son facilidades y que las cuadraturas son esfuerzos y luchas. Aquí hay tres contactos que pesan más que el resto. El del Sol con la Luna habla de la comunión de ideas. El de Venus con Marte describe la atracción y la vida sexual. Y la relación entre los dos Ascendentes muestra cómo se acompasan los ritmos de cada uno. Además, se revisan las conjunciones, y de quién y en dónde (qué área de la carta) se producen, para entender realmente si hay transferencia espiritual.

Por último se pondera. Un mismo aspecto vale distinto según la fuerza de los planetas que lo forman. Para medirla se usan las dignidades, que dicen si un planeta está cómodo o incómodo en el signo donde nació, y la recepción, que ocurre cuando un planeta cae en el signo que rige el otro y este lo acoge.

¿Cómo saber si mi pareja y yo somos compatibles?

Una sinastría te muestra el terreno de la relación. Dice en qué áreas se entienden sin esfuerzo, en cuáles van a chocar y qué temas van a volver a la mesa una y otra vez, sea el dinero, la familia o la intimidad.

También tiene límites. La sinastría describe una dinámica y deja la decisión en manos de las dos personas. Ninguna carta dice si debes quedarte o irte. Lo que sí puedes esperar es salir sabiendo dónde está el trabajo de esa relación.

¿Existe la compatibilidad perfecta?

No existe, y los autores clásicos ya lo sabían. En ese mismo capítulo, Lilly gradúa el resultado en lugar de dar un sí o un no. Habla de parejas con «mucho amor», de otras que «se pondrán de acuerdo pero moderadamente» y de matrimonios «sujetos a desacuerdos en muchas cosas». Toda relación real mezcla contactos fáciles con contactos difíciles. Lo que cuenta es la proporción entre unos y otros, y la fuerza de los planetas que los forman.

Compatibilidad de pareja por fecha de nacimiento y compatibilidad con la carta natal de la pareja

Cuando alguien dice que Tauro y Escorpio se llevan bien o se llevan mal, está comparando un solo dato de cada persona, el signo donde estaba el Sol. Una carta natal tiene además la Luna, ocho planetas, doce casas y un Ascendente. La compatibilidad por signo usa una pieza de cada rompecabezas.

Las calculadoras de compatibilidad de pareja por fecha de nacimiento dan un paso más, porque ya conocen la posición de los planetas de ese día. Les falta la hora, y la hora cambia la carta entera. Por ejemplo, si calculas para Bogotá con el 15 de junio de 2026. En esas 24 horas el Ascendente pasó por los doce signos, con un cambio cada dos horas más o menos, y la Luna avanzó quince grados y pasó de Géminis a Cáncer. Dos personas nacidas ese mismo día pueden tener la Luna en signos distintos y las doce casas en lugares diferentes.

¿Y entonces? Sin hora de nacimiento no hay casas, y sin casas no se puede saber en qué área de la vida del otro cae cada planeta.

Las páginas que ofrecen una sinastría de parejas gratis calculan las dos cartas con exactitud astronómica, listan los aspectos entre ellas y te entregan un texto ya preescrito para cada contacto.

Lo que entregan se parece a un extracto bancario. Ahí están todos los movimientos, uno debajo del otro, y todos son ciertos. Lo que el extracto no hace es decirte cuáles pesan, cuáles se compensan entre sí y qué conviene hacer con esas cuentas. Ese trabajo lo hace un contador, y en una sinastría lo hace el astrólogo.

En consulta la diferencia está en varias cosas. Entre ellas, se pondera cada contacto según la fuerza real de los planetas, que una lista automática trata como si todos valieran igual. Se revisa y rectifica la hora de nacimiento de cada persona, porque una hora mal anotada mueve las casas y los tiempos de los eventos. Y se lee la relación en el tiempo.

Sinastría de pareja con técnicas predictivas

Una sinastría es una foto, y la relación se mueve. Para eso están las técnicas de tiempo.

La más conocida (no la única) son los tránsitos, que son los planetas del cielo de hoy (o de cualquier momento del pasado o del futuro), pasando sobre las dos cartas. Cuando un planeta lento cruza la casa 7 de uno de los dos, la relación entra en temporada de activación de esa casa. Por ejemplo, el paso de Júpiter por esa casa podría traer la mejor temporada del ciclo para asociarse o casarse, y el de Saturno puede traer una pareja o un socio serios y/o poner a prueba la relación.

Con astrología clásica se miran además, entre otros, los señores del tiempo, que indican qué planeta lleva el compás del vínculo en cada etapa, los puntos de crisis personales, y la revolución solar de cada persona, que es la carta de su año. Por eso dos personas con una sinastría amable pueden atravesar un año difícil, y dos con una sinastría exigente pueden vivir una etapa muy buena.

La sinastría también sirve para socios y familia

Aunque la búsqueda más común sea la sinastría de parejas, la técnica compara dos cartas cualesquiera. Sirve para dos socios que van a firmar una sociedad o para un padre y un hijo que no logran entenderse. Cambia la pregunta y cambian las casas que se miran. En una sociedad pesan la casa del dinero y la de los contratos. Entre padres e hijos pesan la casa de los padres y la de los hijos.

Guido Bonatti, en el siglo XIII, ya repartía los papeles de esa manera en su Liber Astronomiae al tratar la elección de un matrimonio. Quien inicia el asunto queda representado por el Ascendente, la otra persona por la casa 7, y la casa 10 muestra lo que va a pasar entre los dos.

Si quieres ver tus dos cartas

Una guía te explica la técnica, y tus dos cartas son otro asunto, porque no hay dos sinastrías iguales. Si quieres que revise la tuya en una consulta en vivo, en esta página está todo lo que incluye, Sinastría de parejas. Siempre será mejor planear que corregir.

Preguntas frecuentes

¿Qué se necesita para calcular la compatibilidad con la carta natal?

La fecha, la hora y el lugar de nacimiento de las dos personas. La hora ideal es la del registro civil o la partida de nacimiento. En todo caso, siempre rectifico la hora de nacimiento de los consultantes.

¿Vale la pena pagar una sinastría con un astrólogo o basta con una página gratis?

Depende de lo que busques. Si quieres curiosear, una página gratis te muestra los contactos entre las dos cartas. Si vas a tomar una decisión importante, como casarte o firmar una sociedad, necesitas que alguien pondere esos contactos, revise las horas de nacimiento y mire los tiempos y para ello, debes hacerlo de la mano de un buen astrólogo.

¿Se puede hacer una sinastría sin la hora de nacimiento de la otra persona?

Se puede hacer una parte. Sin la hora se conservan los aspectos entre los planetas y se pierden el Ascendente, las casas y la posición exacta de la Luna, que en un solo día puede avanzar quince grados. Por eso es necesario rectificar siempre las horas de nacimiento y solo un buen astrólogo puede hacerlo.

Fuentes

William Lilly, Christian Astrology (1647), libro III, capítulo «Del amor mutuo y la concordia entre el nativo y su esposa».

Jean-Baptiste Morin de Villefranche, Astrologia Gallica (1661), libro XXI, sección II, cap. XIV.

Guido Bonatti, Liber Astronomiae (c. 1277), Tratado 7, «Sobre la séptima casa».

Clic aquí para ver agenda y reservar consulta

Escrito por Mao Soler, astrología predictiva.

Seguir leyendo

Ver todos los artículos

¿Quieres verlo sobre tu propia carta?

Ver las consultas Cómo reservar y pagar