EL NUEVO PRESIDENTE DE COLOMBIA Y SU CARTA DE POSESIÓN

Astrología Mundial, Predicciones

El pasado 7 de agosto de 2026, en Cali, Abelardo de la Espriella se posesionó como presidente de Colombia. Veamos, con esa carta de su posesión, que podría esperarse del gobierno que acaba de entrar.

El dinero como protagonista

Empecemos por donde converge casi todo, la casa 2 de la carta de Colombia, que significa, entre otros, la economía nacional, la moneda, los fondos públicos, los bancos y todo lugar de lucro. Recibe ocho testimonios independientes cuando la revisamos de manera independiente y en sinastría con la carta de la posesión.

Por alojamiento, tres testimonios: el Sol, Mercurio y Júpiter de la posesión caen los tres dentro de ella. Por eclipse, uno: el eclipse solar del próximo 12 de agosto, que caerá a los 20 grados de Leo, aterrizando en los límites de Casa 2 con Casa 3. Por puntos calculados, dos: el nodo norte está en la casa 2 de la carta de la posesión, y Venus, que rige el Medio Cielo de la carta de posesión de este gobierno, está a un grado escaso del cero de Libra, que marca temas económicos. Además, ese Medio Cielo de la posesión le hace cuadratura al Sol natal de Colombia, y ese Sol vive justamente en la casa 2.

Tantos testimonios sobre la casa de la economía, nos mostrarían, de entrada, que será un gobierno que se movilizará de manera potente alrededor del dinero, las reformas económicas y los fondos públicos.

Pero sigamos revisando todo el panorama económico un poco más a fondo.

Recordemos que el Sol representa al presidente y, en la carta de posesión, queda también “parado” sobre la casa del dinero del país. Está en 15 grados de Leo, en domicilio y con dignidad de triplicidad, o sea fuerte de verdad. Un presidente que llega con energía, con visibilidad y con autoridad propia. Y claro, recordemos también que Leo puede pecar de exceso de vanidad y confianza…

Mercurio de la carta de posesión se cierra en conjunción sobre el Sol natal de Colombia. Mercurio significa, entre otros, el comercio, los mercados, la bolsa, los contratos, las comunicaciones y los voceros oficiales, y el Sol de Colombia natal vive justamente en esa casa 2. Así las cosas, en las próximas semanas viene un anuncio, un contrato o una medida de comercio que toca directamente la economía del país y que será bastante comentada en los medios de comunicación. Y esa misma conjunción nos puede hablar de todo el movimiento de bolsa, bancario y comunicativo alrededor del dinero que se dará en este gobierno.

Júpiter de la carta de posesión quedó también en la casa 2 natal, recordemos que Júpiter significa, entre otros, los jueces, lo legal, los extranjeros y la clase acomodada; y se cierra en trígono sobre el Saturno natal de Colombia. Vuelvo sobre él más adelante, porque su destino es la casa 6 y eso pertenece a otro capítulo.

Veamos a Venus. Es el regente del Medio Cielo de la carta de posesión, es decir, el regente del gobierno como aparato del estado, y está en Libra, en su propio domicilio, el planeta más digno de toda la carta. Un gobierno cuyo regente llega en domicilio arranca con capacidad real de gestión, con prestigio y con margen de movimiento. Y recordemos que Venus quedó en conjunción con “el cero de Libra”, que como lo he explicado en otras publicaciones, es la puerta del año económico. El regente de este gobierno se posesiona parado encima del reloj de la economía.

No creo que sea una casualidad decorativa, porque ya hemos visto que hay demasiados testimonios sobre temas de dinero.

Ahora miremos de dónde viene ese dinero, porque hay otro grupo de cinco marcadores y todos apuntan a que los principales temas económicos vendrán de “afuera”, de lo “externo”.

El nodo norte de la posesión, quedó en la casa 2 y, en sinastría, cae en la casa 9 de la natal de Colombia. Una puerta que se abre en temas económicos en el exterior, pero sigamos.

Sol, Júpiter y Mercurio están los tres en la casa 7 de la carta de la posesión. Esa casa significa, entre otros, los tratados y las asociaciones, los enemigos declarados, las hostilidades y los acontecimientos que vienen de afuera y no son controlables. Fíjate en lo que eso implica cruzado con lo anterior. Los mismos tres planetas que caen en la casa del dinero de Colombia están, en la carta de la posesión, en la casa de lo que llega de fuera y cada uno aporta algo distinto en ese escenario. El Sol pone la figura del presidente en el terreno del otro, su imagen se va a construir en la confrontación y en la negociación, no en la administración interna. Júpiter, que son los jueces, lo legal y los extranjeros, dice que ese escenario va a tener contenido judicial e internacional, y que va a crecer, porque Júpiter agranda lo que toca. Y Mercurio, que son los contratos, los voceros y la prensa, dice que ese escenario se va a librar con documentos y con declaraciones o comunicados por montón, porque ese Mercurio, además, cuadra al Medio Cielo y eso nos podría hablar de contratos o pactos que van a ir en contra de la imagen del propio gobierno y que serán divulgados por la prensa.

Veamos a Plutón. Plutón cae en la casa 8 de Colombia, que es la deuda externa, los impuestos, el dinero ajeno y las empresas que manejan plata de otros. Plutón normalmente es un planeta duro, de posibles pérdidas, tragedias y dolor cuando se emplaza en la casa 8 con malos aspectos. Pero en esta carta, ese no es el caso, acá se cierra en sextil sobre la Luna de Colombia y hace otro sextil al Neptuno natal, y trígono al nodo. Todos aspectos buenos. Así las cosas, nos hablaría de que la gente de poder, del dinero grande, de las multinacionales, de derechas y de la deuda externa, entran en este periodo sin mayores inconvenientes, sin embargo, habrá que ver muy bien el tipo de dinero que viene desde ese Plutón en casa 8, porque podría dejar al país sobreendeudado o a merced de poderes extranjeros.

Veamos a la Luna. La Luna de la posesión en oposición al Saturno de Colombia. Se está separando y eso nos muestra cosas que ya han venido pasando y que en el futuro se superan. Recordemos que esa Luna está en Géminis, y Géminis es triplicidad de Saturno. O sea que la Luna se aloja en dignidad del planeta al que se opone. En el oficio eso se llama recepción, y aquí es de una sola vía. Saturno la recibe, ella a él no. Un separativo con recepción no es un asunto cerrado; es un asunto inconcluso. La Luna, además del gobierno por esta en Casa 10, también representa al pueblo. Hay asuntos estructurales que le afectan al pueblo y al gobierno, en temas de Saturno: represión, trabajo, salud y otros que serán retomados por el nuevo gobierno, pero con un tinte renovado, porque están inconclusos.

Una Luna que rige la casa 7 (lo que llega de afuera) y se aloja en la casa 12 (lo clandestino, las cárceles, los enemigos ocultos), oponiéndose a un Saturno que, a su vez rige las casas 8 y 9 (la deuda externa, los impuestos, el dinero ajeno; el extranjero y las altas cortes) y que vive en la casa 6 (policía, hospitales, clase obrera). Acá de nuevo salen a flote temas de deuda externa o de una corte extranjera, movido por algo que llega de afuera y se mueve tras bastidores, que va de frente contra el aparato policial y/o sanitario del país.

Con todo este panorama, no quedaría duda de que los temas económicos y la economía de este

gobierno se va a jugar con acuerdos o deuda que llegan del extranjero.

Carta del momento de la posesión presidencial

Algo opaco dentro de todo esto.

Ya hemos visto también algunas señales de posibles dineros mal gestionados, así que revisemos si hay más señales al respecto.

Veamos a Neptuno. Neptuno significa, entre otros, la disolución, los fraudes, los desfalcos, la inflación y el dinero que aparece sin que se sepa de dónde.

Neptuno de la carta de posesión se está cerrando en conjunción sobre la Luna de Colombia y lo hace desde la casa 10 del país, la del gobierno. Un aspecto que cada día se cierra más. Son asuntos turbios del gobierno que aún deben salir a la luz pública, así como un tipo de “adoctrinamiento” hacia el pueblo, sea de la corriente política que sea. Cómo es algo que ya venía formándose, nos habla del gobierno anterior, pero al no estar aún exacto y siguiendo formándose, también hay un marcador importante de temas turbios y ocultos del nuevo gobierno, así como la necesidad de convencer/transformar al pueblo con nuevos ideales (Plutón sextil Neptuno).

Neptuno, se opone a Venus, que es el regente de este gobierno, y lo hace desde la casa 3, que es, entre otros, la prensa y el periodismo; el transporte y lo que ocurre en las calles del país. La gestión internacional y judicial de este gobierno, que es su terreno fuerte, va a ser atacada por la prensa y posiblemente en las calles de manera fuerte y con represión porque el parte del infortunio está en conjunción a Neptuno. También puede traer negocios “raros” en temas de vías, transporte y comunicaciones. Así como malos manejos en temas de gasificación o hidrocarburos.

La oposición

Venus de la posesión, quedó en oposición a la Luna de Colombia y lo hace desde la casa 4 del país. La casa 4 es, entre otros, la tierra, lo popular y, muy específicamente, el partido de oposición y cualquier situación que vaya contra la imagen del gobierno. Venus significa, entre otros, la paz, los tratados y las alianzas, el flujo de caja y también las mujeres. Si cruzamos los ingredientes, podría hablarnos sobre un acuerdo, un tratado o una decisión de gasto público, tierras, agricultura, con protagonismo femenino de por medio, o de políticas de “paz”, que la oposición política convierte en confrontación popular contra el gobierno. Recordemos que Venus también son los Venenos, y un veneno hace daño sin que se vea a primera vista, así que la oposición será bastante hábil para organizarse, y eso también implica que los aparentes esfuerzos de paz, o aparentes buenas gestiones en temas de tierras o agricultura y medio ambiente, tengan un doble propósito.

Trabajo, salud y fuerzas armadas

Sobre la casa 6 de Colombia, que es la policía, los bomberos, la defensa civil, los hospitales, los servicios de emergencia y la clase obrera/trabajo, convergen varias cosas, Veamos.

Urano de la carta de la posesión se está cerrando en oposición sobre el Neptuno natal, y también sobre el Saturno natal. Dos oposiciones cerrándose sobre la misma casa. Urano en sinastría queda alojado en la casa 12 de Colombia, que son las cárceles, los enemigos ocultos, los criminales y narcotraficantes, las conspiraciones y todo lo que se está gestando en lo oculto.

Acá nos podría hablar sobre lo clandestino aplicando duro contra la fuerza pública, pero también cambios súbitos o giros de 180 grados en políticas de salud y trabajo.

En esta casa 6, en su cúspide, cae la estrella fija Capella, que es una de las quince behenias.

Su significación es fuerza, violencia, fuego e industria pesada. Si bien por si sola no ejecuta, matiza bastante lo que podemos esperar de las fuerzas armadas y el conflicto interno en Colombia.

Así las cosas, seguirán muchos riesgos de acciones súbitas (Urano) de origen clandestino y violento contra la fuerza pública o contra los servicios de emergencia. Respondidas con fuerza extrema. El panorama de Paz, durante este gobierno no se ve muy prometedor, al menos no de paz por la vía del dialogo.

La cara positiva de todo esto se encuentra en el Júpiter de la posesión, que en sinastría queda en la casa 2 y se está cerrando en trígono a Saturno de la casa 6 natal de Colombia. Recordemos que los trígonos son privilegios y facilidades, así que llegará dinero, o una decisión judicial, o algo externo, moviéndose a favor de la policía, de la salud pública o de los trabajadores.

El Estado/País que recibe todo esto

Falta describir el aparato que va a tener que gestionar los capítulos anteriores.

El Medio Cielo del acto de posesión hace trígono al Ascendente natal. El Medio Cielo es el gobierno, el Ascendente natal es el país entero y su gente. Un trígono son facilidades. Este gobierno tiene, en principio, el terreno despejado con la población de partida, y eso es un capital que se gasta o se conserva.

El Ascendente del acto está en 19 grados de Capricornio y lo rige Saturno. Saturno, que en clave mundana es el Estado, las instituciones y la administración de la ley, está en 14 grados de Aries, en caída, y desde ahí cuadra al propio Ascendente. Un regente débil peleando con su propia casa. Caída no es lo mismo que exilio, aunque casi todo el mundo los meta en el mismo saco. Este Saturno está en caída, no en exilio. Entonces lo que se pronostica es un tropiezo institucional del que sí se sale, no una ruina institucional. Esa diferencia es enorme para quien esté tomando decisiones con esto en la mano.

Ese Saturno de la posesión, además, cae dentro de la casa 10 de Colombia y se cierra en cuadratura sobre el Mercurio natal del país, que vive en la casa 1. Veríamos entonces al Estado presionando (¿o haciendo represión?) sobre la voz y la comunicación del país, sobre sus medios de comunicación. Además, Mercurio también son los jóvenes, los estudiantes, preocupa también que se puedan ver actos de represión sobre el estudiantado.

Siguiendo con Saturno, tiene una salida benéfica con el Sol, que le hace un trígono. Así que el presidente va a tener acceso fácil, casi sin resistencia, al aparato del Estado. Pero ese aparato está en caída, en déficit. Esto podría decirnos que los decretos, los nombramientos y los actos administrativos van a pasar sin fricción institucional en primeras instancias. Poca resistencia para frenar por dentro. Y precisamente porque nadie frena por dentro, los errores también van a pasar sin fricción. El riesgo de este gobierno no está en que lo bloqueen; está en que no lo bloquee nadie. Los tropiezos van a llegar por decisiones tomadas rápido y ejecutadas sin filtro, y se van a notar después, no en el momento. La tradición avisa además que no hay que confiarse de un trígono cuando el planeta que lo recibe está esencialmente padeciendo, y aquí es exactamente el caso.

Y un contrapeso concreto en el mismo terreno. Marte de la asunción presidencial forma trígono al Medio Cielo. La relación de mando, del gobierno con la fuerza pública nace favorecida. La tensión que le llega al gobierno por el lado de Marte es por el gasto, no por la obediencia.

Sin embargo, este Marte trae también unas connotaciones menos favorables. Cae sobre el Ascendente natal de Colombia con dos grados, aunque separándose. El Ascendente de la posesión se opone al Marte natal de Colombia y ese Marte natal está en Cáncer, o sea en caída, y vive en la casa 1 del país, que es la posición de máxima fuerza accidental de toda la carta. Está en su propia secta, en su terreno. Y está bajo los rayos del Sol, o sea a medio esconder. Esto nos muestra una fuerza Marciana (guerras/violencia) que actúa mucho, que está cómoda actuando, que nace estructuralmente débil, y que opera medio oculta.

Recordemos que Marte significa, entre otros, los militares, la policía, los hombres, la acción rápida y la violencia. Un Ascendente de acto oponiéndose al Marte de un país describe un momento que se define en contraste con la fuerza de ese país, una necesidad de mostrar fuerza a través de la guerra o la violencia. Todo esto nos lleva a pensar que la imagen que este gobierno proyecte va a medirse constantemente contra el aparato de fuerza, en un país cuyo Marte está esencialmente débil de nacimiento y en una guerra que parece de nunca acabar.

Lo más importante de esta carta.

Primero, la plata manda, y viene de afuera. Ocho testimonios sobre la casa 2 del país y cinco más sobre las casas del dinero ajeno y del extranjero. Todo lo que este gobierno se juegue, se lo va a jugar ahí.

Segundo, el pueblo y el gobierno son la misma pieza en la carta de Colombia, y esa pieza recibe siete contactos. No hay amortiguador entre lo que sienta/haga la gente y lo que le pase al Palacio. 

Tercero, el auxilio y la amenaza apuntan a la misma casa, y lo hacen por caminos distintos.

La fuerza pública y la salud reciben un trígono de menos de un grado desde el dinero, y una oposición de Urano desde lo clandestino, con Capella encima. Lo bueno probablemente llegue a medias, porque es casa 6; lo malo llega súbito, porque es Urano.

El cuarto testimonio es de mapa. Una carta ocurre en un instante pero no cae igual en todas partes, y la astrocartografía responde la pregunta que las casas no pueden responder, que es dónde. Pues bien: la línea de Mercurio sobre el Descendente pasa a 147 kilómetros de Caracas. Mercurio son los contratos, el comercio, los voceros y las notas diplomáticas; el Descendente es lo que viene de afuera y los tratados. Sobre Venezuela. Así que anótalo: durante este periodo debería moverse un asunto de contratos, de comercio o de declaraciones oficiales con Venezuela. 

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