William Lilly (1602–1681) fue un astrólogo inglés célebre y muy popular en su tiempo. Su figura estuvo en el centro del debate público, recibió ataques de críticos y hasta llegó a ser llamado por el comité que investigó el incendio de Londres de 1666, porque años antes (1651) lo había representado simbólicamente en un dibujo basado en la idea (muy difundida entonces) de que la ciudad estaba “bajo el signo de Géminis”; en la imagen, los Gemelos caían envueltos en llamas. Además de sus almanaques y pronósticos, dejó obras de referencia y, en particular, su tratado mayor, “Christian Astrology in three books”, que sistematiza la práctica judiciaria y la eleva a un método claro y operativo.
Este artículo breve está pensado tanto para astrólogos como para lectores sin formación previa. Mi propósito es exponer, con el lenguaje claro (y un glosario al final), lo que Lilly enseña sobre las doce casas y el sentido del juicio natal.
En todo caso, siempre ha de recordar el lector, que los ejemplos hipotéticos que aquí se brindan, deben siempre contrastarse con una lectura total de la carta y de todas las relaciones que en ella se encuentran, ya que nunca una lectura aislada (una sola casa, un solo planeta, etc.), podrá desvelar correctamente una carta natal. Todo lo que sigue procede estrictamente del propio Lilly.
Método general del juicio en Lilly
El procedimiento es sobrio y jerárquico. Para cada tema se empieza por la cúspide de la casa, sigue el examen del regente de la casa, se ponderan los planetas presentes y, por último, se valoran aspectos y recepciones. Este primer tramo describe la promesa natal (Lo que dice tu carta sobre ti y tu vida). Luego llega el segundo tramo, el de la activación: Lilly coloca a las Direcciones en el centro del “cronometraje” y las afina con Profecciones, Revolución Solar y Tránsitos (Lilly, Astrología Cristiana).
Casa I — Vida, cuerpo y complexión
Para salud y vitalidad, Lilly traza un protocolo en cinco peldaños: 1) Ascendente y su regente; 2) Sol y Luna; 3) casa VI y su regente; 4) planetas en VI; 5) casa VII y su regente. En el juicio de vida, el Ascendente es significador principal; conviene que su regente no esté combusto, retrógrado ni severamente afligido. Entre las señales de vida corta cita, por ejemplo, a Saturno en I y luminarias cadentes (Lilly, Astrología Cristiana).
Ejemplo (hipotético): Ascendente en Leo con Sol digno y en buen aspecto a Júpiter, mientras la Luna está fuerte. Lilly juzgaría buena complexión y resistencia, salvo contrapesos marcados en VI/VIII/XII (Lilly, Astrología Cristiana).
Casa II — Bienes, riqueza y sustento
Lilly organiza la riqueza con una escuadra de significadores: cúspide y regente de II; regente de signo interceptado (si lo hay); Parte de Fortuna (PF) y su regente; Júpiter como significador general de riqueza; y los planetas en II, sobre todo si están cerca de la cúspide (Lilly, Astrología Cristiana). Además, describe vías típicas de obtención según quién rija la PF (Lilly, Astrología Cristiana). La angularidad y la dignidad esencial de los significadores inclinan hacia abundancia; la debilidad general hacia pobreza; ayudan las luminarias unidas a estrellas fijas benéficas (Lilly, Astrología Cristiana).
Ejemplo (hipotético): II en Tauro, Venus digna, PF bien regida y Júpiter angular en buen trígono. Suma de testimonios para incremento sostenido (Lilly, Astrología Cristiana).
Casa III — Hermanos, parientes y viajes cortos
Los hermanos se juzgan por la casa III y su regente; Marte es el significador masculino y la Luna, el femenino. La cantidad depende de la fecundidad de signos y planetas: fértiles → “muchos”; estériles → “pocos o ninguno”. La concordia se ve en el aspecto entre regente de I y regente de III: los benéficos la fomentan; la cuadratura u oposición la niegan (Lilly, Astrología Cristiana).
Ejemplo (hipotético): III en Cáncer con Luna fértil y Júpiter presente en buen estado; además, trígono entre reg. de I y reg. de III: numerosa fraternidad y buen entendimiento (Lilly, Astrología Cristiana).
Casa IV — Padre, inmuebles y fin de los asuntos
Es la casa del padre, de las tierras y edificios, y del desenlace de lo emprendido. La Luna en IV matiza la narrativa familiar y patrimonial, pudiendo inclinar hacia protección o tensiones según su estado.
Ejemplo (hipotético): Regente de casa IV digno y en buen aspecto a Júpiter: cimientos familiares sólidos y patrimonio estable (Lilly, Astrología Cristiana).
Casa V — Hijos, placeres y recreación
Para la descendencia, Lilly pide considerar V, XI e I: signos y planetas fértiles prometen hijos; si no hay planetas, se juzga por el regente de V. Un planeta fértil en V prevalece sobre uno contrario en XI. Entre los aforismos figuran Luna y Mercurio en V como indicio de numerosa prole, mientras que infortunas en V o mal estado del regente de V pueden señalar dificultades o esterilidad (Lilly, Astrología Cristiana).
Ejemplo (hipotético): Cúspide de casa V en Piscis con Júpiter (fértil) en V y Luna en trígono: alta probabilidad de hijos y, si además hay buenos aspectos, buen estado de los mismos (Lilly, Astrología Cristiana).
Casa VI — Enfermedades, siervos y animales pequeños
La salud se valora siguiendo el protocolo: Asc/regente → Sol/Luna → VI/regente → planetas en VI → VII/regente. El diagnóstico depende de la fuerza o debilidad de los significadores y de su relación con fortunas e infortunas.
Ejemplo (hipotético): Asc fuerte y luminarias dignas, pero Saturno en VI severamente afligido: tendencia a cuadros crónicos que exigen revisar al regente de VI y la polaridad con VII (Lilly, Astrología Cristiana).
Casa VII — Matrimonio, contratos y adversarios abiertos
En matrimonio y asociaciones, Lilly observa benéficos en buen aspecto a la Luna o al regente de VII como indicio de concordia; maléficos en cuadratura u oposición anuncian desacuerdos. Los signos móviles en los significadores inclinan a inestabilidad del vínculo (Lilly, Astrología Cristiana).
Ejemplo (hipotético): Venus (regente de VII) en trígono a la Luna: armonía sostenida. Si Venus cae en XII o se ve ásperamente afligida respecto a la Luna: aviso de mal casamiento (Lilly, Astrología Cristiana).
Casa VIII — Muerte, dotes y herencias
La casa VIII abarca bienes ajenos, temores y la finitud. En años en que la VIII queda activada, “sufren el cuerpo y la fortuna… a veces hay muerte si el Hyleg alcanza una dirección mortal”. Para la muerte violenta, Lilly distingue planeta autor y elemento del signo implicado; también indica mitigaciones: si fortunas ocupan Asc y VIII, niegan la violencia (Lilly, Astrología Cristiana).
Ejemplo (hipotético): Regente de casa VIII muy afligido y dirección mortal al Hyleg durante un año (según revolución solar y otras técnicas contrastadas) con VIII potente: riesgo aumentado; si hay fortunas en Asc y VIII, la probabilidad de violencia disminuye (Lilly, Astrología Cristiana).
Casa IX — Viajes largos, religión y ciencia
Lilly distingue con orden la causa del viaje (por el planeta significador) y el motivo (por la casa que ocupa ese planeta). Así, Júpiter suele motivar viajes por religión, honores o ley; Saturno, por minas o herencias. Si el significador está en II, prima el comercio; en X, la ambición pública, etc. A ello suma aforismos sobre la ubicación del regente de IX (Lilly, Astrología Cristiana).
Ejemplo (hipotético): Mercurio (significador de viajes) en X: aprendizaje que se vuelve proyección pública; regente de IX en II: ganancias derivadas de viajar (Lilly, Astrología Cristiana).
Casa X — Oficios, honores y magistraturas
Aquí se leen profesión y reputación. Para honores, Lilly observa Luminarias, regente de X, planetas en X y estrellas reales; la angularidad y las dignidades inclinan al ascenso, y su ausencia, a mediocridad o negación. También ofrece casuística de planetas (p. ej., Sol o Júpiter en X) que orienta expectativas. Ya en el carril del tiempo (técnicas predictivas), son clásicas las direcciones del MC a la Luna: la conjunción describe un “tiempo inquieto” que, si la Luna está digna, trae casamiento u honores; el sextil/trígono eleva estima; la cuadratura/oposición la reduce (Lilly, Astrología Cristiana).
Ejemplo (hipotético): MC dirigido al trígono de una Luna digna en X, en un año con Revolución Solar concordante: excelente ventana para ascenso (Lilly, Astrología Cristiana, pp. 94, 120).
Casa XI — Amigos, esperanzas y apoyos
Lilly usa un criterio muy eficaz: fortunas en casas XI/V/VII/I/IX suelen indicar “muchos amigos”, mientras que infortunas en XII o en ángulos predisponen a “muchos enemigos”. El tipo de amigos depende del planeta dominante (p. ej., Saturno: mayores/usureros; Júpiter: eclesiásticos/jueces; Venus: artistas, etc.) y la estabilidad puede deducirse del signo de cúspide y de si hay estrella fija. Cuando el MC se dirige hacia XI, suelen reforzarse estima y apoyos si hay buena recepción y aspectos; conviene contrastarlo con la RS.
Ejemplo (hipotético): Regente de XI fuerte y Venus en XI: apoyos estables; Saturno mal dignificado en XI: amistades poco fiables (Lilly, Astrología Cristiana).
Casa XII — Enemigos ocultos, prisiones y animales grandes
La XII señala tristezas, hostilidad encubierta y clausuras. Cuando el Asc o la Luna progresan por XII, Lilly advierte enemistad con vecinos, riesgo de prisión y daños por animales grandes. En direcciones del MC hacia XII, aparecen motivos de encarcelamiento o pérdidas por caballos, según la casuística (Lilly, Astrología Cristiana). En la actualidad, estas progresiones pueden mostrar hospitalizaciones, deudas o un período de aislamiento por decisión propia. Si se tienen buenos planetas o bien dispositados, también podría indicar visitas a hoteles de lujo y vencer sobre enemigos.
Ejemplo (hipotético): Una RS que subraya XII, junto a progresión del Asc a XII, apunta a un año vulnerable; la presencia de fortunas en XII o un regente de XII digno mitigan (Lilly, Astrología Cristiana).
Glosario
Significador: Es el planeta o punto que “habla” del tema que estamos mirando (pareja, dinero, salud, etc.). Suele ser el regente de la casa del tema o un punto clave (Asc, MC, PF).
Ejemplo: para dinero, miras la casa II y su regente; si Géminis está en la cúspide de II, Mercurio es el significador de tus recursos.Promisor: Es el planeta/punto que “va hacia” el significador y activa su tema cuando lo alcanza por aspecto. Si el tiempo general también coincide, el evento se concreta.
Ejemplo: si Venus (significador de pareja) es “tocado” por la dirección de Júpiter (promisor) por trígono, puede llegar una relación afortunada.Hyleg (Prorrogador): Punto vital de la carta usado en técnicas tradicionales de longevidad y periodos críticos. Normalmente es el Sol o la Luna si están en casas “vitales” (I, VII, IX, X, XI); si no, el Ascendente.
Ejemplo: carta diurna con el Sol en X: el Sol suele ser el hyleg; si estuviera en casa VI (no vital), el Asc asumiría ese rol.Parte de Fortuna (PF): No es un planeta, es un punto calculado con la sumatoria de las distancias angulares entre el Sol, Luna y Asc, que describe suerte corporal/material, sustento y vías típicas para obtener recursos; su regente (quien la “gobierna”) importa mucho.
Ejemplo: PF en Tauro (regida por Venus) en casa II: ganar dinero mediante Venus (arte, belleza, negociación); si Venus está fuerte, la vía es más fluida.Direcciones (primarias): Técnica de cronología fina: “mueve” la carta por la rotación diaria para ver cuándo un promisor alcanza a un significador por aspecto. Se usa una clave de tiempo (≈ 1° ≈ 1 año, según el método).
Ejemplo: cuando el MC dirigido llega a trígono con Júpiter natal cerca de los 32 años, puede darse ascenso o reconocimiento público.Profecciones: Ritmo anual simple: cada cumpleaños “avanza” una casa (y su regente) como protagonista del año. Ayuda a priorizar temas y a elegir planetas/áreas activas.
Ejemplo: a los 25 años estás en profección de casa II: dinero, valores y regente de II toman el foco; si el regente es Mercurio, mercuriales (estudios, comercio) se activan.Revolución Solar (RS): Carta del momento exacto en que el Sol vuelve a su grado natal cada año; se lee junto a la natal para entender el clima del año (áreas destacadas, énfasis).
Ejemplo: RS con el Sol en el Medio Cielo y Júpiter angular: año de visibilidad y crecimiento profesional, sobre todo si tus profecciones también señalan casa X.Tránsitos: Movimiento real de los planetas sobre el zodíaco y tu carta. Desencadenan sucesos cuando tocan por aspecto a puntos natales ya “preparados” por otras técnicas.
Ejemplo: Saturno transitando tu Ascendente: toma de responsabilidades y maduración personal, más notorio si ese año la profección está en casa I.Angularidad: Planetas en casas I, IV, VII, X (ángulos) están “a todo volumen”: su significado se nota más y da testimonio fuerte en lo que tocan.
Ejemplo: Marte angular en X: competitividad visible en la carrera; si hace aspecto al regente de II, se sentirá en el trabajo y en los ingresos.Recepción: Cuando un planeta está en un signo donde otro tiene dignidad (domicilio, exaltación, etc.), ese otro “lo recibe” y mejora/modula el aspecto entre ellos. La mutua recepción (ambos se reciben) suaviza tensiones y facilita cooperación.
Ejemplo: Venus en Aries (domicilio de Marte) cuadrando a Marte en Tauro (domicilio de Venus) = cuadratura tensa, mala recepción mutua.
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